domingo, 20 de septiembre de 2009

La vida loca de Christian Poveda

La vida loca es un documental de las maras en la ciudad de San Salvador, en El Salvador.




Impresionantes testimonios de la vida de los barrrios marginales de la capital salvadoreña, pareciera que las pandillas son el alma de esos sitios, se consideran una familia, más que grupos delictivos, forman una asociación civil llamada Hommies Unidos para conseguir empleos y para reinvidicarse. Yo veo que ahí hay jóvenes que se esfuerzan por sobrevivir, que desean pertenecer, son personas, no son sombras anónimas que cuentan su historia, verlo te hace testigo, verlos trabajar en una panadería, verlos llorar por sus amigos muertos, drogarse juntos, tatuarse el rostro...

Lo que trata es muy fuerte, las vidas de estas generaciones en el que abundan los hombres que no encuentran trabajo, por pertenecer a las maras, muchas jóvenes con el tatuaje de la mara 18 en su rostro, con un hijo muy pequeño, que vive entre pandillas, que no va a la escuela. Una mujer que perdio un ojo, en vez de eso tenia una bala de canica.. parece sacado de un cómic, el ojo de vidrio, pero es real y descorozanador. Ataúdes de cristal, para ver la cara de la muerte.

Personajes como una juez juega un rol muy importante en la vida de estas personas, ella los reta, los presiona, pero no lo hace por castigar la pobreza. La religión que ya no logra imprimir el miedo, más bien funciona como un consuelo, un antidepresivo para la muerte y la violencia.

Este es el retrato de los marginados. Como aqui es la lucha contra el narcotráfico, allá es la lucha contra las maras. Personalmente creo que la raíz de estos problemas es la pobreza y la poca educación.

El director, era un fotógrafo muy talentoso eso se ve en su trabajo, trabaja con buenos planos y colores, sin distorsionar ni estetizar la realidad, simplemente retratando la con su particular visión periodística.

Desgraciadamente Christian Poveda murió asesinado, hace unas semanas, se detuvieron a 5 pandilleros y hasta un policía, su muerte es muy lamentable, en la Jornada se publicó una entrevista que dio a los alumnos de Comunicación de San Luis Potosí, cuando daba un taller, periodistas asi no abundan, que se preocupen por los problemas sociales y que esten dispuestos a compartir sus experiencias. Si yo fuera Christian Poveda, grabo el material y me voy, no me arriesgaria a quedarme si conviví con las maras tanto tiempo para hacer el documental.

La vida loca es de esos documentales que se meten en la vida de los protagonistas, que se insertan en el tema de una manera tan profunda que se vuelven uno más, se quedo ahí y lo perdimos. Aunque prometió a las Maras que grabaria lo que ellos decidieran, esperando no decepcionarlos, para que no sientan traicionados o usados. Viendo el documental, se pueden encontrar las pistas de su muerte.

http://www.jornada.unam.mx/2009/09/14/index.php?section=espectaculos&article=a15n1esp

3 comentarios:

Gómez Mendiburu dijo...

Christian Poveda corrió con la misma suerte que la gente de la que se rodeó durante meses. Los maras no perdonan. Respecto a lo que dices de "grabar e irte", precisamente el no haberlo hecho es lo que lo hace tan increíblemente humano: trató de mostrar a un grupo de personas incomprendidas socialmente, y lo logró, pero a un precio bastante alto. No puedo pensar en algo más profesional.

Natalie dijo...

Me parece tu opinion bastante linda, quiza hasta idealista, Christian Poveda fue un periodista comprometido y talentoso que perdimos por las maras. Comparto tu admiracion por el coraje de Poveda, pocos, se hubieran quedado con ellos, porque el realmente seguia conviviendo con las maras, se consideraba incluso su amigo.
A mi me parece que dar la vida por este trabajo, a pesar de tener un sentido de martir, me recuerda a la frase de Marjane Satrapi, “Morir como mártir es inyectar sangre en las venas de la sociedad”.
No estoy de acuerdo con que se tengan que morir para remarcar este problema, no creo que valga la pena.

Anónimo dijo...

POr supuesto que no vale la pena... te aseguro que por desgracia esta gente ni siquiera valora lo que le paso a este fotografo, que talentoso o no, tenia su vida, su familia, su verdadera familia, si tambien su profesion, pero al final, este numerito no dejara de ser, hasta el fin, una Sociedad Individualista... caray, una tragedia, de verdad, lo de este cuate muerto y lo de la sociedad... ambas...