lunes, 31 de agosto de 2015
De eso no se habla- Wislawa Szymborska
Gente en el puente
Extraño este planeta y extraña la gente
Acatan el tiempo, pero no lo reconocen
Tienen maneras de expresarse
Producen por ejemplo, escenas como ésta:
Nada especial en un primer momento se ve agua
Se ve una orilla del agua
Se ve contra corriente avanzar una barca
Se ve un puente sobre el agua y se ve en él a gente
Se ve muy bien cómo la gente apura el paso
Pues en ese instante, desde una nube negra comienza a azotar
la lluvia
La cosa es que después no pasa nada
La nube no cambia ni de color ni de forma
La lluvia ni es más intensa ni cede
La barca navega sin moverse
La gente en el puente corre
exactamente ahí donde corría
Difícil no hacer un comentario
ésta no es para nada una imagen inocente
Aquí fue detenido el tiempo
Dejaron de considerarse sus leyes
Se le privó de influencia en la evolución de los hechos
Fue dedeñado y ofendido
Por culpa de un rebelde, un tal Hiroshige Utagawa (ser que por lo demás hace mucho y como corresponde ha transcurrido)
El tiempo tropezó y cayó de bruces.
---
Asombro
Porqué tan en una sola persona
En ésta y no en otra. Y qué hago aquí
En un día que es martes. En una casa y no un nido
En una piel y no una vaina. Con un rostro y no una hoja.
Porqué sólo una vez en persona
Precisamente en la tierra, junto a una pequeña estrella
Tras tantas eras de ausencia
Por los tiempos y todas las algas
Por celentéreos y firmamentos
Exactamente ahora. Hasta la carne y el hueso
Sola y en mí y conmigo ¿Por qué no a un lado o a cien millas, no ayer o hace cien años?
Me siento y miro un rincón oscuro, así como de pronto
levanto la cabeza y mira a un gruñente que llamos perro?
---
Nada sucede dos veces
Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.
En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.
No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.
Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.
Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?
Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.
Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aun siendo tan diferentes
cual dos gotas de agua pura.
----
Amor a primera vista
Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?
Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún “lo siento”
o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.
Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?
Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.
Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
---
Un encanto
Con que quiere felicidad,
Con que quiere la verdad,
Con que quiere eternidad
¡Vaya, vaya!
Apenas si acaba de distinguir el sueño de la vigilia,
Apenas si acaba de darse cuenta de que él es él,
Apenas si acaba de labrar su mano, descendiente de una aleta,
el pedernal y el cohete,
es fácil ahogarla en la cúchara del océano,
demasiado poco ridículo incluso como para hacer reír al vacío
con los ojos sólo ve, con los oídos sólo oye,
el récord de su habla es el modo potencial,
con la razón vitupera a la razón,
en una palabra: casi nadie,
pero con la cabeza llena de libertad, de omnisciencia y de existencia
más allá de la estúpida carne
¡vaya, vaya!
---
Bajo una pequeña estrella
Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme el dedo
Que me disculpen los que claman desde el abismo de un disco de minué
Que me disculpen la gente en las estaciones por el sueño de las cinco de la mañana
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cúchara de agua
y tu gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas respuestas
Verdad, no me prestes demasiada atención
Solemnidad, sé magnánima conmigo
Soporta misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola
No me acuses, alma, de poseerte pcoas veces
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos,
cada una de ellas
Sé que mientras viva nada que justifica
Porque yo misma me lo impido
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras
y que me esfuerce después para que parezcan ligeras.
---
Elogio de los sueños
En sueños pinto como Vermeer van Delt
Hablo fluidamente en griego
y no sólo con los vivos
Manejo un automóvil que me es obediente
Tengo talento escribo grandes poemas
Escucho voces tan bien como los santos
Se asombrarían ustedes de mi virtuosismo al piano
Vuelo como debe ser, es decir, por mí misma
Al caer del tejado,
Sé caer suavemente en lo verde
No me es difícil respirar bajo el agua
No me quejo: he logrado descubrir la Atlántida
Me alegra antes de morir
conseguir siempre despertarme
Inmediatamente después del estallido de guerra,
me giro sobre mi mejor costado
Soy, pero no necesito ser hija de la época
Hace unos años vi dos soles
y anteayer un pinguino
con la más absoluta claridad.
---
Amor feliz
Un amor feliz ¿es normal? ¿serio, útil?
¿Qué saca el mundo de dos personas que no ven el mundo?
Encumbrados hacia sí mismos sin mérito alguno,
dos al azar entre un millón, pero seguros
de que así tenía que ocurrir -¿cómo premio de qué? de nada, la luz llega desde ninguna parte-
¿por qué cae precisamente sobre ellos y no cae sobre otros?
¿ofende eso a la justicia? Así es
¿viola principios cuidadosamente almacenados, derriba de su cima a la moral? viola y derriba
Mirad que felices:
¡si disimularan aunque fuera un poco! ¡si fingieran aflicción para animar a sus amigos!
Escuchad como ríen. Es insultante
Qué lenguaje utilizan, aparentemente comprensible
Y esas ceremonias suyas, esas celebraciones,
sus rebuscadas obligaciones de unos para con otros
¡parece una conspiración a espaldas de la humanidad!
Resulta incluso difícil prever qué sucedería
Si pudiera cundir su ejemplo
Que podrían hacer religiones, poesías;
qué se recordaría, que se abandonaría
quién querría permanecer en la círculo
Un amor feliz ¿es necesario?
El tacto y el sentido común nos obligan a callar al respeto
como si de un escándalo en las altas esferas de la vida se tratara
Espléndidos bebés nacen sin su ayuda
Nunca podría poblar la tierra,
no es que digamos, muy frecuente
Que la gente que no conoce un amor feliz afirme
que no existe un amor feliz en ningún sitio
Con esa creencia les será más llevadero vivir y también morir
ANTOLOGÍA POÉTICA DE WISLAWA SZYMBORSKA, CFE, 2014
martes, 25 de agosto de 2015
Poem
On my school books
On my desk and trees
On the sand and snow
I write your name
On all pages read
On all white pages
Stone sand paper or ashes
I write your name
On the jungle and desert
On the nests and gorses
On the echo of my childhood
I write your name
On the marvels of nights
On the white bread of days
On the married seasons
I write your name
On the fields on the horizon
On the wings of birds
And on the mill of shadows
I write your name
On each puff of dawn
On the sea on the boats
On the demential mountain
I write your name
On health regained
On risk that is no more
On hope without memories
I write your name
And by the strength of one word
I start over my life
I was born to know you
To name you
Liberty.
Paul Éluard.
Translation from Daniel Guibord
viernes, 3 de julio de 2015
Un fotógrafo debe cargar con pasión: Roberto Armocida
Aquí empieza la patria. Crédito de Roberto Armocida
La exposición “BC_15: Fotografía y Documento” muestra la experiencia del fotógrafo italiano que captó las imágenes icónicas del conflicto con la policía y los jornaleros en San Quintín
Portada del diario La Jornada, el domingo 10 de mayo de 2015.
En los pasillos de este centro cultural se exhibe "Capturando la luz" con 40 imágenes de los alumnos del taller de fotografía, exposiciones que se enmarcan en el 126 aniversario de la ciudad de Tijuana.
La exposición “BC_15: Fotografía y Documento” muestra la experiencia del fotógrafo italiano que captó las imágenes icónicas del conflicto con la policía y los jornaleros en San Quintín
Texto de Natalia Rivera Lugo
Tijuana, 3 de julio.- Para el fotógrafo Roberto Armocida el elemento que todo fotógrafo debe cargar, además de una buena cámara es "la pasión, sin pasión no hace ni 20 metros aunque tenga la mejor lente del mundo, los mejores zapatos, sin pasión no se hace nada”.
Fiel a la filosofía del padre del fotoperiodismo, el francés Henri Cartier-Bresson, mantiene que un fotógrafo tiene que estar en el momento justo y el lugar indicado, explica “una buena foto la puedes encontrar en el punto más banal del planeta, un niño parado sobre el mapa, enfrente de la reja, juntos los dos elementos en ese preciso instante, el parado sobre Tijuana, te hace esta carita inquisitiva, demandante, ya tienes una imagen interesante”.
Esta fotografía fue la primera imagen publicada en las redes sociales de La Jornada Baja California, la cual junto con 36 fotografías forma parte de la exposición titulada: "BC_15: Fotografía y Documento", nombre que alude al archivo fotográfico compilado para este medio por el fotógrafo italiano Roberto Armocida.
La selección de fotos por el propio expositor está compuesta su experiencia de varios meses en Baja California, hay fotos de Tijuana, de Tecate, de San Quintín, donde explica que “El hilo conductor es el aspecto fotoperiodístico, blanco y negro es una decisión que yo siempre tomo en ciertos temas que son muy fuertes para no desviar la atención de lo que yo considero importante: el rostro y la mirada de la gente”.
Hace énfasis en que las imágenes sobre ciertos temas como “Las fotos de pobreza, de condiciones de vida desfavorables no uso colores bonitos porque desvían la atención, el blanco y negro nos concentra sobre elementos clave de la imagen como lo es la expresión, el mensaje final de la imagen”.
Respecto a la experiencia de documentación en el conflicto del 9 de mayo de 2015 entre la Policía Estatal Preventiva y la comunidad triqui en San Quintín, explica, “fue un pico de violencia que sorprendió a todo mundo, lo esperábamos pues un día anterior habían lanzado piedras, pero ese día todo mundo se fue y el quedarnos Javier Cruz, Olga Aragón y yo fue una gran decisión pues ese trabajo es único porque no había nadie más, devastar una estación de policía eso no es de todos los días, ver a los policías fugarse y abandonar su propio sitio”.
Al preguntarle si tuvo dificultades para hacer las fotografías que fueron la portada de La Jornada y varios diarios a nivel nacional, cuenta que “para hacer estas fotos, los policías me empujaban con los escudos, me patearon por hacer la foto que ven aquí y también me alcanzaron algunas piedras y trancazos, pero después las negociaciones de los jornaleros tomaron un rumbo distinto, en época de elecciones, nadie quería sangre en la calle, ahora de los acuerdos no están cumpliendo casi nada, yo creo que eso se arma otra vez, es una burla de un burlón que te ha burlado, hay que estar atento a esos temas”.
Portada del diario La Jornada, el domingo 10 de mayo de 2015.

Para Roberto Armocida, la imagen tiene un poder de síntesis, de descripción, que ni la televisión ni el cine tiene, explica que “la fuerza de una imagen nunca se va a perder, si te fijas bien hay imágenes que nos acompañan toda la vida, las tenemos plasmadas en nuestra memoria como capítulos, eso no se pierde, si te digo Tiananmen, el Muro de Berlín, hay imágenes ícono que no puedes olvidar, perdura más una sola imagen que una secuencia”.
Sobre el auge fotográfico en la vida cotidiana, comenta que “el año pasado se tomaron más fotografías que en cualquier otro año de la historia, los instrumentos permiten esto, hay un consumo diferente de la imagen, la fotografía está en manos de todos, lo cual no los convierte en un fotógrafo, técnicamente sí, pero no profesionalmente”.
Justo Roberto Armocida cumple 30 años de trabajo como fotoperiodista, profesión que le ha llevado documentar procesos políticos y conflictos en Costa Rica, Panamá, Europa del Este, Ciudad de México y ahora en el estado de Baja California.
La exposición contó con el apoyo del Instituto de Fotografía del Noroeste y el Instituto Municipal de Arte y Cultura que prestó la sala Benjamín Serrano de la Casa de Cultura Altamira, en donde "BC_15: Fotografía y Documento" se exhibirá hasta el 2 de agosto.
lunes, 30 de marzo de 2015
Poemas hallados dentro de un bolsillo
Ser célebre no es nada hermoso
Boris Pasternak
Ser célebre no es nada hermoso
lo que eleva al hombre no es eso
no se trata de conquistar distinciones
no se trata de temblar sobre manuscritos
El fin de la creación es el don de uno mismo,
no son el ruido ni el éxito
es deshonroso, cuando no vale gran cosa
querer ser siempre una leyenda
Hay que vivir sin usurpación,
vivir de tal modo que al fin
se conquiste el amor de las gentes
y se escuche la llamada del porvenir
Hay que dejar ciertamente, blancos,
más no en el papel, sino en el destino
personal, señalar los márgenes
con los crueles y capítulos de la vida
Hay que abandonarse al olvido,
ocultar los pasos en él,
como se oculta el paisaje en la bruma
cuando, de pronto, ya no se ve nada
Otros seguirán tu huella viva, otros
andarán tu camino paso tras paso
pero entre la derrota y el triunfo
no eres tú quien distinguirás
No, no hagas el menor gesto
para renegar de tu propio rostro
tu deber es seguir vivo, vivo,
seguir, solamente vivo hasta el fin.
A solas
Alfonso Reyes, Río de Janeiro, 1938.
Prefiero, para pensarte,
la soledad donde reinas,
tan altamente radiosa
que la empaña tu presencia.
No creí que llegaría,
vencida toda la fuerza,
a ceñirte con mis ansias
mejor que con mis cadenas.
Chispa en el vuelo captada,
sagrada cosa ligera,
te mudas para vivir
de constancia y transparencia.
Dulce fuego ya, perduras;
por los sentidos te entregas,
y asciendes luego a la cumbre
donde te asfixias de ilesa.
¿Qué sortilegio rompió
esta natural corteza?
¿Quién desató las amarras
que te tenían sujeta?
En vértigo superior,
toda giras, toda vuelas,
en mi sueño angelicada,
más cerca de tí, más cierta.
Más cerca de mí. La duda
que el filósofo aconseja,
si no te forjé yo mismo
a mí oido cuchichea.
Y en el agudo argumento
que la duda desmadeja,
me voy desangrando a solas
y otra vez solo me dejas.
A solas
Alfonso Reyes, Río de Janeiro, 1938.
Prefiero, para pensarte,
la soledad donde reinas,
tan altamente radiosa
que la empaña tu presencia.
No creí que llegaría,
vencida toda la fuerza,
a ceñirte con mis ansias
mejor que con mis cadenas.
Chispa en el vuelo captada,
sagrada cosa ligera,
te mudas para vivir
de constancia y transparencia.
Dulce fuego ya, perduras;
por los sentidos te entregas,
y asciendes luego a la cumbre
donde te asfixias de ilesa.
¿Qué sortilegio rompió
esta natural corteza?
¿Quién desató las amarras
que te tenían sujeta?
En vértigo superior,
toda giras, toda vuelas,
en mi sueño angelicada,
más cerca de tí, más cierta.
Más cerca de mí. La duda
que el filósofo aconseja,
si no te forjé yo mismo
a mí oido cuchichea.
Y en el agudo argumento
que la duda desmadeja,
me voy desangrando a solas
y otra vez solo me dejas.
En la mujer está el secreto del erotismo: De Ita
Tijuana, 22 de marzo.- Fernando de Ita
mantiene una relación constante con Baja California. Visitar a sus
"amores", como él mismo describe, escribir algún reportaje, ofrecer un
curso de periodismo cultural o presentar una obra, cualquiera es ocasión
para estar en esta frontera.
En entrevista con La Jornada Baja California, el
dramaturgo, crítico de teatro, ensayista y periodista cultural recuerda
parte de su trayectoria y explica su obra "Sexo sentido".
Federico Campbell en su última conferencia
dijo en el mismo espacio donde se realizará la obra que usted dirige
“Sexo sentido”, que para él uno de los grandes misterios de la vida
humana, es el sexo. En este sentido el título juega con las palabras,
¿Es el sexo un sentido para la vida?
- “El sexo sentido” es de alguna manera la
continuación de una obra que la actriz Morena González y yo hicimos hace
10 años, una obra de Darío Fo, premio Nobel de Literatura que yo
entrevisté hace muchos años y me dio los derechos de una obra que se
llamó “Sexo seguro”, en México y nosotros le pusimos “Sexo para todos” y
estuvimos tres años dando vueltas por todo el país.
Yo aprendí con Darío Fo que la risa es un giro de
la inteligencia y que gracias al humor puedes hablar de cosas muy serias
sin que la gente se dé cuenta que estás tocando temas sustanciales como
es el sexo, pero más que el sexo el erotismo.
Tengo en la memoria una frase de Octavio Paz que
hace en “La llama doble”: “El sexo es la parte primigenia, la parte
original, es la semilla de la vida, pero el erotismo es tallo y el amor
es la flor”.
Me gusta mucho porque exactamente lo puedes ver en
todas partes, en los medios, en la calle, en las conversaciones, en el
facebook; está lleno de sexo, pero no de erotismo, es decir, esta parte
animal, inmediata que es vital para la sobrevivencia del ser humano,
para muchas plantas y animales se convierte en erotismo cuando es una
parte cultural, es una creación, es una construcción de la sexualidad y
entonces nosotros lo que queremos es despertar ese sentido.
El público de la obra está enfocado a la mujer, ¿por qué eligieron específicamente al perfil de la mujer mexicana?
- Yo creo que la mujer es un ser liberado, aunque
es más reprimido precisamente por las condiciones sociales es un ser más
abierto, más arriesgado en muchos sentidos; en este país somos muy
"machines", ya ves lo que dice el gobernador de Baja California de las
mujeres, lo somos gracias a la mujer.
Cuando menos yo literariamente tengo gran libertad
y mucha gente me dice "esto parece escrito por una mujer" puesto que
está a favor de la liberación de la mujer, está a favor del erotismo.
Teóricamente uno puede estar con ellas todo el tiempo, ya en la práctica
es un poco más complicado para los hombres.
Es ver el erotismo a partir de la visión femenina y
“Sexo sentido”, como observamos precisamente para hacer el juego de
palabras, sino porque también es un sentido, el erotismo que hay que
desarrollar. Ahora en las escuelas hablan de la sexualidad lo indican
solo biológicamente, el erotismo se tiene que ir descubriendo, ahora que
mencionas a Campbell, que es uno de los grandes misterios de la vida
porque es una creación, una recreación, es el trabajo de la imaginación.
Nosotros de una manera muy humorística decimos a
la mujer que debe descubrir su cuerpo, su imaginación, en la libertad
sensual hay un universo verdaderamente espléndido, maravilloso, la mujer
se arriesga más, los hombres somos más restringidos, aunque pueden ser
muy pervertidos, yo creo que el secreto del erotismo está en el sexo
femenino.
Para contrastar, ¿exactamente cómo cree que es el perfil sexual del hombre mexicano?
- De nuevo tengo que citar a Octavio Paz cuando
describe un perfil de lo que es el mexicano en “El laberinto de la
soledad”, donde descubre que realmente son “hijos de la chingada”.
Nuestro mestizaje nace del encontronazo de dos civilizaciones: la
indígena y la española, menciono la palabra chingar, no por ofender a
nadie, sino para usar un verbo que además es aceptado por la Real
Academia de la Lengua Española y porque determina muy bien el carácter
del mexicano, es un hombre chingado de muchas maneras.
Paz hizo este ensayo en los años 50, ahorita tiene
vigencia en unos sentidos y en otros no evidentemente,
antropológicamente el mexicano ha evolucionado muchísimo.
Si un gobernante se atreve a decir públicamente
que la mujer debe estar en su casa, en la cocina y traerle las pantuflas
al hombre, eso determina muchísimo la psicología del mexicano común,
cuando lo dice una gente de poder vemos que no es nada más en estratos
iletrados o que viven al día, también en los estratos que llamamos
altos; aunque en este caso no habría que hablar de altura sino de
bajeza, pero el mexicano es un hombre reprimido, es un hombre que piensa
que puede tener la libertad de hacer todo lo que quiera.
Ahora que estamos en la Sala Carlos Monsiváis,
pero que ya sabes la imagen clásica, le digo Monsi porque fue mi padrino
periodístico, se burlaba que el mexicano es la prostituta que vive su
sexualidad abierta; su esposa debe ser santa, devota, fiel y por
desgracia todavía permeando en muchos sectores.
Tengo la esperanza de que los jóvenes empiecen a
cambiarlo y por la mujer, las chavas ya no le permiten este machismo tan
desbocado, ya tienen otra libertad, otra propuesta erótica; ellas se
permiten conquistar al hombre, el mexicano común priva esta imagen
patrimonialista donde la mujer es un objeto, no un sujeto.
Yo he tenido tres pasiones en la vida, las
mujeres, los viajes y la literatura. He aprendido muchísimo exactamente
de ellas, evidentemente sin ellas el erotismo no se cumple.
miércoles, 4 de marzo de 2015
Ryszard Kapuscinski: Los cínicos no sirven para este oficio
Nació el 4 de marzo de 1932 en Pinsk, Polonia. Murió en el 2007. Polaco, estudió historia pero se dedicó al periodismo.
Ryszard Kapuściński, photo: Marek Billewicz/East News
Ryszard Kapuściński, photo: Marek Billewicz/East News
Definió un modo de ser periodista. Hablo de manipulación de los medios; denunciando la omisión de temas en la prensa internacional, como lo fue el genocidio en Ruanda o la persecución de minorías religiosas en Irán. “Las noticias del día deciden que pensamos del mundo y cómo lo pensamos”
Sobre la guerra del golfo en los noventas subrayó la cobertura mediática “200 equipos de televisión se encuentran en la zona (...) así todos acaban observando no la vida real, sino a la competencia”
Decidido, su estilo no proponía la imparcialidad como norma, sino que creía que “el verdadero periodismo es intencional, a saber: aquél que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio.
“Cuando empecé a escribir sobre estos países, donde la mayoría de la población vive en la pobreza, me di cuenta de que aquél era el tema al que quería dedicarme. Escribía, por otro lado, también por algunas razones éticas: sobre todo porque los pobres suelen ser silenciosos. La pobreza no llora, la pobreza no tiene voz. La pobreza sufre, pero sufre en silencio. La pobreza no se rebela. Encontraréis situaciones de rebeldía sólo cuando la gente pobre alberga esperanza. Entonces se rebela, porque espera mejorar algo. En la mayor parte de los casos, se equivoca; pero el componente de la esperanza es fundamental para que la gente reaccione. En las situaciones de pobreza perenne, la característica principal es la falta de esperanza. Si eres un pobre agricultor en un pueblo perdido de la India, para ti no hay esperanza. La gente lo sabe perfectamente. Lo sabe desde tiempos inmemoriales. Esta gente no se rebelará nunca. Así que necesita que alguien hable por ellos. Ésta es una de las obligaciones morales que tenemos cuando escribimos sobre esta parte infeliz de la familia humana. Porque todos ellos son nuestros hermanos y hermanas pobres. Que no tienen voz”
Estar, ver,oír, compartir, pensar son las características a desarrollar para todo aquél que quiera dedicarse a escribir lo que acontece.
miércoles, 1 de octubre de 2014
Selección de sueños
El sueño infinito de Pao Yu *(Dream within a dream)
-Ahí está Pao Yu. ¿Cómo habrá llegado hasta aquí?
Pao Yu pensó que lo habían reconocido. Se adelantó y les dijo:
-Estaba caminando; por casualidad llegué hasta aquí. Caminemos un poco.
Las doncellas se rieron.
-¡Qué desatino! Te confundimos con Pao Yu, nuestro amo, pero no eres tan gallardo como él.
Eran doncellas de otro Pao Yu.
-Queridas hermanas -les dijo- yo soy Pao Yu. ¿Quién es vuestro amo?
-Es Pao Yu -contestaron-. Sus padres le dieron ese nombre, que está compuesto de los dos caracteres Pao (precioso) y Yu (jade), para que su vida fuera larga y feliz. ¿Quién eres tú para usurpar ese nombre?
Se fueron, riéndose.
Pao Yu quedó abatido. "Nunca me han tratado tan mal. ¿Por qué me aborrecerán estas doncellas? ¿Habrá, de veras, otro Pao Yu? Tengo que averiguarlo".
Trabajado por esos pensamientos, llegó a un patio que le pareció extrañamente familiar. Subió la escalera y entró en su cuarto. Vio a un joven acostado; al lado de la cama reían y hacían labores unas muchachas. El joven suspiraba. Una de las doncellas le dijo:
-¿Qué sueñas, Pao Yu, estás afligido?
-Tuve un sueño muy raro. Soñé que estaba en un jardín y que ustedes no me reconocieron y me dejaron solo. Las seguí hasta la casa y me encontré con otro Pao Yu durmiendo en mi cama.
Al oír este diálogo Pao Yu no pudo contenerse y exclamó: -Vine en busca de un Pao Yu; eres tú.
El joven se levantó y lo abrazó, gritando: -No era un sueño, tú eres Pao Yu.
Una voz llamó desde el jardín: -¡Pao Yu!
Los dos Pao Yu temblaron. El soñado se fue; el otro le decía: -¡Vuelve pronto, Pao Yu!.
Pao Yu se despertó. Su doncella Hsi-Yen le preguntó: -¿Qué sueñas Pao Yu, estás afligido?
-Tuve un sueño muy raro. Soñé que estaba en un jardín y que ustedes no me reconocieron...
Tsao Hsue-King, Sueño del aposento rojo, (1754)
pp. 18
El soñado
Carezo de realidad, temo no interesar a nadie. Soy un guiñapo, un dependiente, un fantasma. Vivo entre temores y deseos; temores y deseos que me dan vida y que me matan. Ya he dicho que soy un guiñapo.
Yazgo en la sombra, en largos e incomprensibles olvidos. De pronto me obligan a salir a la luz, una luz ciega que casi me asegura la realidad. Pero luego se ocupan otra vez de ellos y me olvidan. De nuevo me pierdo en la sombra, gesticulando con ademanes cada vez más imprecisos, reducido a la nada, a la esterilidad.
La noche es mi propio imperio. En vano trata de alejarme el esposo, crucificado en su pesadilla. A veces satisfago vagamente, con agitación y torpeza, el deseo de la mujer que se defiende soñando, encogida, y que al fin se entrega, larga y blanda como una almohada.
Vivo una vida precaria, dividida entre estos dos seres que se odian y se aman, que me hacen nacer como un hijo deforme. Sin embargo, soy hermoso y terrible. Destruyo la tranquilidad de la pareja o la enciendo con más cálido amor. A veces me coloco entre los dos y el íntimo abrazo me recobra, maravilloso. El advierte mi presencia y se esfuerza en aniquilarse, en suplirme. Pero al fin, derrotado, exhausto, vuelve la espada a la mujer, devorado por el rencor. Yo permanezco junto a ella, palpitante, y la ciño con mis brazos ausentes que poco a poco se disuelven en el sueño.
Debí comenzar diciendo que todavía no he acabado de nacer, que soy gestado lentamente, con angustia, en largo y sumergido proceso. Ellos maltratan con su amor, inconscientes, mi existencia de nonato.
Trabajan largamente mi vida entre sus pensamientos, manos torpes que se empeñan en modelarme, haciéndome y deshaciéndome, siempre insatisfechos.
Pero un día, cuando den por azar con mi forma definitiva escaparé y podré soñarme yo mismo, vibrante de realidad. Se apartarán el uno del otro. Y yo abandonaré a la mujer y perseguiré al hombre. Y guardaré la puerta de la alcoba, blandiendo una espalda flamígera.
Juan José Arreola, Confabulario total, (1962)
pp. 183
Lo consciente y lo inconsciente
En su autobiografía, Jung narra un sueño impresionante. (Pero cuál no lo es.) Hallábase frente a una casa de oración, sentado en el suelo en la posición del loto, cuando advirtió a un yogui sumido en meditación profunda. Se acercó y vio que el rostro del yogui era el suyo. Presa de terror, se alejó, despertó y atinó a pensar: Es él el que medita; ha soñado y soy yo su sueño. Cuando despierte ya no existiré.
Rodericus Bartius, Los que son números y los que no lo son (1964)
Pp. 202
Relatos tomados de: Libro de sueños, Jorge Luis Borges, Editorial Debolsillo, México, 2013.
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